sábado, 27 de noviembre de 2010

NUEVO VALIENTE


Con el transcurrir del tiempo,
puedes caer en la tentación
de  vivir de los recuerdos.

Y corres el peligro
de creer que ya eres viejo,
que se te acorta la vida,
que te falta resuello.

Pero también, con el tiempo,
agradeces las pequeñas cosas,
aprendes a vivir de pequeños gestos,
 pequeñas sonrisas
y pequeños guiños no hechos.

Puedes, con el tiempo,
apreciar el valor de los silencios
y los fugaces encuentros.
¡Tan elocuentes
como un conjunto de versos!.

Con el tiempo,  aprendes
que el amor no se demanda,
ni se roba, ni se exige.
¡Ni se cambia por afectos!

Y, por mí, sabrás
que las personas valientes,
aunque pase su tiempo,
dan y buscan nuevas palabras,
y ofrecen mejores caricias y gestos,
repetidos guiños
y hasta nuevos besos.

Los valientes,
mantienen su capacidad de amar
y buscan la emoción de los encuentros.

Los valientes,
son animosos
para crear nuevos recuerdos
y compartidos deseos y sentimientos.

Y así, los valientes,
¡siempre se sienten nuevos!

 MM XI-2010

viernes, 26 de noviembre de 2010

Para Elisa

E nsueños tus ojos verdes

l ivianos tus labios rojos,

i ntacto tu pelo, negro azulado.

S on, junto a tu cuerpo,

a legría de cielo forjado.

Mm. X-2010

sábado, 20 de noviembre de 2010

CUMPLEAÑOS CARMEN MOMBLANT

Como la propia naturaleza,
Artista en sí misma,
Renace tu fondo y carisma.
Mientras apagas la llama en la mesa,
Encendida por tu gente querida,
Naces, hoy, para el resto de tu vida.
Mm 2010

HABLAME DEL MAR

El mar, contemplado,
en su horizonte lejano,
nos hace recordar
tantos recuerdos... cercanos
y logra  que nuestros sentimientos profundos,
afloren a la superficie,
cual espuma de olas bravias,
que sin pretenderlo
nos conducen
hacia la orilla de los amores dormidos.
Y en ese mar de confusiones
desembarcan nuevas ilusiones
cual conchas marinas
mezcladas en la arena fina.
 ( PACO CARMONA )


domingo, 14 de noviembre de 2010

ALGUNA VEZ


Alguna vez, todos, hemos sentido la mala suerte,
los días de desasosiego e incertidumbre intensos
y  creímos que sólo merece la pena la muerte.

Alguna vez nos sentimos tratados injustamente
y envidiamos felicidades y éxitos ajenos
y pensamos que este sino sería para siempre.

Alguna vez hemos creído que nuestra existencia es dura,
que se nos negaron, sin derecho, todos nuestros anhelos
y que nuestras ilusiones nunca encontrarán  fortuna.

Seguramente vuelvan estos nefastos pensamientos,
alguna vez más, a invadir nuestro alma y nuestra mente,
pero has de saber que, aún siendo, no son ciertos:

Alguna vez, seremos capaces de vestirnos de color
y conseguiremos realizar todos nuestros sueños.

Mm. Nov 2010